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Teatro Córdoba - IMAE

Ron Lalá trae al Gran Teatro Crimen y telón, enigmas y carcajadas en un homenaje a la escena en forma de thriller con el público como sospechoso

La reconocida compañía de teatro, humor y música se enfrenta a un nuevo desafío en un montaje sobresaliente

La compañía de teatro, humor y música Ron Lalá vuelve a mostrar mañana sábado en el Gran Teatro de Córdoba su peculiar sello en Crimen y Telón, un nuevo espectáculo que eleva aún más el listón de sus logros. La última propuesta del colectivo es un homenaje al teatro universal con forma de un thriller ambientado en un cercano futuro en el que las artes están prohibidas y nuestro planeta, convertido en Ciudad Tierra, es liderado por una inteligencia artificial con un ejército de drones.

La historia gira en torno a la muerte del Teatro y cómo el detective Noir debe descubrir al asesino antes de que la Agencia Anti Arte desvele el secreto de su oscuro pasado. Para ello recorrerá el devenir del Teatro en busca de verdades ocultas, mientras una red de misteriosos personajes conspiran en la sombra. Una investigación contrarreloj en la que el asesino podría ser cualquiera, incluso el público, advierte la compañía antes de proceder a anunciar la detención de los espectadores “como sospechosos, cómplices o testigos de un articidio en primer grado”. “Tienen derecho -avisan- a reír, llorar, emocionarse, seguir el ritmo de las canciones y no desvelar a nadie el final de Crimen y telón”, que es la respuesta a la pregunta clave: ¿quién mató al teatro?, ¿quién cometió el mayor magnicidio de la historia de las tablas?

Bajo la dirección de Yayo Cáceres, el montaje pone en pie un texto de Álvaro Tato -dos de los integrantes de la pandilla ronlalera que forman además Iñigo Echevarría, Juan Cañas, Miguel Magdalena y Daniel Rovalher- con el que la compañía lleva su lenguaje escénico a un nuevo desafío. Por un lado, una parodia de la precaria situación actual de las artes y la cultura en nuestro país y, por extensión, en el mundo. Por otra un homenaje al teatro, y también a otras artes escénicas, en sus diversas épocas, naciones y estilos, a través de las diversas escenas que, a modo de puzzle, van configurando el gran enigma. Y todo ello envuelto en el aroma del genero negro más poético y crepuscular, con referencias a la literatura de Poe, Conan Doyle, Chesterton, Hammet, Chandler, Christie, Highsmith… y el gran cine del género.

El espectáculo es un laberinto de intrigas y carcajadas servido por cinco actores-músicos que tocan al menos dos baterías, un piano de cola, tres guitarras, percusiones ligeras, sintetizadores… Es, pues, un thriller con música en directo, a contrarreloj y a tiempo real, que tiene entre sus personajes al Teniente Blanco, un destacado miembro de la Agencia Anti Arte; Comedio y Tragedio, lugartenientes del Teatro, dos hermanos que se odian y se necesitan, y a La Poesía, mujer fatal, antigua amada de Noir, el investigador. La acción se sitúa en 2037, en un teatro abandonado.

La nueva aventura de Ron Lalá ha obtenido una extraordinaria acogida del público y de la crítica, que la ha recibido con comentarios como el que destaca que la compañía, reconocida como una de las más relevantes del país, “ha alcanzado una cima y alcanzará aún mayores cumbres, aunque parezca imposible”, o el que afirma que “los ronlaleros bordan el final más redondo de su carrera, que te deja boquiabierto: como piden los cánones, tan inevitable como imprevisible”.

Yayo Cáceres, director del montaje, deja clara, por su parte, la intención de Ron Lalá con este nuevo espectáculo: “Intentamos -dice- que Crimen y telón sea una sonora carcajada que oxigene el pensamiento sobre el arte en nuestros días y en ese hipotético futuro, que ojalá no llegue, en un no muy lejano año 2037”.

El pianista Alberto de Paz ofrece mañana viernes en el Teatro Góngora un viaje musical con el show Tu gran banda sonora

El conocido pianista y showman Alberto de Paz presenta mañana viernes en el Teatro Góngora Tu gran banda sonora, un espectáculo que reúne música, humor e improvisación con el que en estos momentos está de gira por todo el territorio nacional. El músico cordobés se dio a conocer ante el gran público por su participación en la primera edición del popular programa televisivo Got Talent España en 2016, en la que se proclamó subcampeón.

De Paz define su nuevo proyecto como “un zapping emocional a través de la música destinado a varias generaciones”. “Para que una música emocione tiene que recordarte a algo -explica-, y con mucha más frecuencia de la que creemos cualquier melodía, por insignificante que parezca nos traslada a paisajes, ciudades o lugares que envuelven nuestra infancia o juventud”. El espectáculo, destaca, está creado para conseguir estas sensaciones a través de las notas de su piano: desde las sintonías de programas, series o anuncios de televisión, pasando por canciones del pop y terminando en el mundo del cine, reflejado en la música de las bandas sonoras que nos han acompañado toda la vida. Un viaje musical, en suma, para disfrutar y recordar.

Tras finalizar sus estudios de piano en el Conservatorio Superior de Música de Córdoba, Alberto de Paz se introduce en la disciplina de pianista acompañante para danza, dedicación que lo lleva a tocar para figuras tan relevantes como Víctor Ullate, Ángel Corella, Marienma o Aida Gómez. Desde 1996 es profesor de música y artes escénicas por oposición, y ejerce como acompañante al piano en el Conservatorio Profesional de Danza de Córdoba.

En el terreno flamenco ha participado en importantes eventos como el Festival Internacional de Cante de las Minas de La Unión (Murcia), la Bienal de Flamenco de Sevilla, el Festival de Jerez, el Festival de la Guitarra de Córdoba o, más recientemente, el Festival Internacional de Música Hispánica celebrado en Utah (Estados Unidos). En este mismo ámbito, compone, interpreta y se encarga de la dirección musical del espectáculo Taurojondo, estrenado en la cordobesa Noche Blanca del Flamenco de 2010.

Desde el año 2005 compone la música para varias obras de teatro y actúa en la mayoría de ellas como pianista en escena. Entre estos montajes destacan Cyrano de Bergerac y Novecento. Con esta última ha visitado algunos de los escenarios más importantes del país y consiguió una candidatura en la categoría de director musical en los Premios Max de 2007. Recientemente ha participado como pianista en la obra de teatro musical La pensión de los artistas, estrenada en noviembre en el Teatro Góngora. Desde 2006, por otra parte, dirige la producción Pasión por el cine, en la que el trío formado por violín, oboe y él mismo al piano interpreta bandas sonoras con apoyo multimedia.

El Gran Teatro acoge mañana jueves Alicia en el País de las Maravillas, un espectáculo de teatro negro y títeres para público familiar

La programación navideña del Gran Teatro de Córdoba ofrece mañana jueves (19:00 horas) el clásico Alicia en el País de las Maravillas, un espectáculo dirigido al público familiar que une las técnicas de teatro negro y de títeres. Se trata de una producción de Irú Teatro, la única compañía de nuestro país en la actualidad que desarrolla la técnica de teatro negro japonesa bunraku, lo que supone un salto evolutivo en su trayectoria con la apuesta por aumentar el número de manipuladores para dar mayor espectacularidad, si cabe, al montaje. Destaca, por otra parte, la utilización de títeres de hasta 3 metros de altura para narrar la famosa historia escrita por Lewis Carroll, que atrae por igual al público adulto y al infantil. El precio de las localidades va de 6 a 15 euros y, en el caso de niños de hasta 12 años de edad, 8 euros.

Irú Teatro plantea una revisión del cuento clásico en el que los personajes de carne y hueso se entremezclan con los títeres de diferentes tamaños y la magia del teatro negro, invitando al espectador a sumergirse en un mundo donde la fantasía es la gran protagonista. La línea de acción de la compañía es la combinación de diferentes técnicas de manipulación para conseguir aumentar las posibilidades del teatro negro, evitando quedarse sólo en la parte efectista de éste y sin perder el sabor tradicional que posee el mundo del títere.

Alicia es una niña inquieta con ganas de vivir aventuras. Un día, un conejo blanco parlante pasa corriendo delante de ella y la pequeña no puede evitar seguirlo y meterse en su madriguera. A partir de ese momento Alicia empezará un viaje increíble lleno de magia, canciones y diversión en el que tomará el té con el Sombrerero Loco, jugará a las adivinanzas con Oruga, ayudará a pintar de rojo las flores del jardín y jugara al criquet con flamencos… mientras la malvada Reina de Corazones amenaza con cortarle la cabeza.

La joven compañía Irú Teatro la fundan los actores y titiriteros Raúl Amores y Ricardo Cristóbal, que habían coincidido en un espectáculo de la compañía Pampinak a las órdenes del director uruguayo Martín L. Romanelli. Ambos deciden en 2012 empezar a investigar sobre las posibilidades de la mezcla del teatro negro con los títeres. En 2013 estrenan en el marco del XXX Festival de Marionetas de Logroño El pequeño Verne, con el que giran por toda España durante dos años. En el 2015 estrenan su segundo espectáculo, El soldadito de plomo, una producción que ha cosechado un gran éxito – pudo verse en 2017 en el Teatro Góngora- y aún se encuentra de gira. 

En ‘La culpa’ nada es lo que parce, ¿o sí?

Los personajes poliédricos de David Mamet vuelven al Gran Teatro con “La culpa”. Un espectáculo que, según su director Juan Carlos Rubio, “incide en el poder que tienen los medios de comunicación y busca un espectador activo moral y éticamente”. El desarrollo de la obra, unido al elenco que lo representa, “es un lujo recibirlo en Córdoba”, afirmó David Luque, presidente del Instituto Municipal de Artes Escénicas de Córdoba (IMAE). Los actores que encarna a los personajes del espectáculo que llega este fin de semana al teatro son Pepón Nieto, Magüi Mira, Miguel Hermoso y Ana Fernández, bajo la dirección de Rubio.

El argumento tiene su origen en un joven que comete un asesinato múltiple y, a partir de ahí, “los medios empiezan a buscar un nuevo reclamo”, afirmó Rubio en la presentación. Con esto, surge la afirmación que conduce la función “nada es lo que parece”. Pepón Nieto, psiquiatra en “La culpa”, mostró su orgullo al representar un “personaje que se aleja mucho de lo que he estado haciendo últimamente”. Además, el actor hizo hincapié en que le apasiona “la inteligencia que Mamet imprime en sus personajes y que acaba traspasándose al espectador”.

La felicidad y el orgullo por representar una obra de estas características, se reflejaba en los rostros de los actores de reparto. Magüi Mira, abogada en “La culpa”, recordó que “vuelvo a trabajar algo de Mamet, después de “El Anarquista”. En esta ocasión, añadió la artista, “para mí lo más apasionante es que debajo de los personajes hay un río de emociones que hace mover al espectador”.

Mira, quien encarna a un personaje que en los inicios iba a ser un hombre, es la abogada del caso. “El hecho de que finalmente el personaje de Magüi sea una mujer, enriquece la función”, añadió su compañera de reparto Ana Fernández. Así, el conjunto hace que “la obra esté alineada, con silencios y sabiendo lo importante que es la palabra”, apuntó Fernández, que es la mujer del psiquiatra en “La culpa”.

Sin querer añadir más detalles, pero dejando claro que “La culpa pega una cornada en su final”, intervino Miguel Hermoso, actor que encarna al amigo de la mujer del psiquiatra. En definitiva, todo el equipo coincidió en que “el espectador va salir del teatro con una pregunta en la cabeza, ¿qué es lo moral?”.

La obra estará en Gran Teatro los días 21 y 22 de diciembre en un único pase a las 20.30h. Aún quedan localidades a la venta y están disponibles en teatrocordoba.com.

José Sacristán interpreta en el Gran Teatro Señora de rojo sobre fondo gris, versión escénica de la novela que Delibes dedicó al amor de su vida

José Sacristán vuelve al Gran Teatro para dar vida, por primera vez sobre un escenario, al  protagonista de la novela de Miguel Delibes Señora de rojo sobre un fondo gris, en la que el autor, tras la inesperada muerte de su esposa, se sirve del texto como un medio para contar la historia de su vida junto a Ángeles de Castro y retratar la personalidad de esta mujer que lo fue todo para él: “Una mujer que, con su sola presencia, aligeraba la pesadumbre de vivir”, según el escritor. El libro está escrito como un monólogo, y así lo han adaptado a la escena José Sámano, productor y director del montaje, José Sacristán e Inés Camiña.

La obra es un hermoso retrato de un amor madurado a lo largo de años de convivencia y una deslumbrante semblanza de una figura femenina memorable. El alter ego de Delibes es en esta historia Nicolás, un prestigioso pintor que lleva tiempo sumido en una crisis creativa desde que enfermó y falleció de forma imprevista su mujer. Prácticamente no ha podido coger los pinceles desde entonces y, sumido en este estado de tristeza, desgrana ante su hija sus recuerdos más íntimos en un monólogo que es a la vez un homenaje y un exorcismo del dolor que siente por la muerte imprevista de su esposa, Ana, un cúmulo de gracia y encanto, una persona extraordinaria, guapa, con un enorme don de gentes, musa de su marido, culta e inteligente. El desconsolado viudo rememora cuando se conocieron, muy jóvenes los dos, y todos los momentos felices que le tuvieron tenazmente enamorado de ella durante toda su vida hasta que, poco a poco, aparece una enfermedad que, sin nadie suponerlo, la condujo a una muerte inesperada a los 48 años de edad. Triste fin para “una mujer que con su sola presencia aligeraba la pesadumbre de vivir”, según la descripción que el escritor hace del personaje de Ana.

Los artífices del montaje explican que Delibes “un hombre en extremo pudoroso,  se escondió detrás de la figura de un pintor -Nicolás- para, cambiando nombres y detalles, oscurecer la auténtica naturaleza del retrato. Sin embargo, siempre se supo que, en lo esencial y en multitud de detalles, se trataba de una novela biográfica”. Y a la vez, añaden, “confesión, homenaje, libro de memorias, exorcismo, discurso íntimo y declaración pública de amor; parece, además, un intento para estar  de nuevo lo más cerca posible de su esposa”. Es la única novela que el autor vallisoletano  ha escrito sobre una persona real y, así, Ángeles de Castro es la Señora de rojo sobre un fondo gris, como la retrató el pintor Eduardo García Benito casi a la edad en la que murió. Un cuadro que siempre estuvo colgado en el despacho de Delibes.

La obra  también muestra cómo era la España del verano y otoño de 1975, el contexto político de aquellos meses en los que se aproximaba la muerte de Franco. La hija mayor del matrimonio estaba entonces en la cárcel por sus actividades políticas y desde allí vivió la enfermedad y muerte de su madre. El escritor aprovecha esta circunstancia para dejar constancia, y denuncia, de la situación imperante. El texto refleja el temor a la tortura y a los malos tratos en las comisarías, la pesadumbre de las visitas a la cárcel, la esperanza de que todo acabara pronto y bien… 

La adaptación escénica ha llevado su tiempo. Ya en el año 2008 Delibes y Sámano decidieron llevar la novela al teatro y trabajaron juntos en ello, incluso pergeñaron una primera adaptación que no terminó de convencerles. Por problemas de salud de ambos la tarea acabó interrumpida y así continuaba cuando el escritor falleció en 2010. El proyecto quizá nunca hubiera llegado a buen fin si José Sacristán, años después, no hubiera visto, tanto en su protagonista como en su trama novelesca, un personaje tan rico para añadir a su exitosa carrera artística. “Siento que volver a Delibes, ahora con su sobrecogido Nicolás  -destaca el actor, que ya intervino en Las guerras de nuestros antepasados-, supone entregarme a una tarea que bien pudiera ser o significar la culminación de una aventura de trabajo y de vida que viene durando ya más de sesenta años”. “Volver a Delibes es no dejar de aprender a mirar”, concluye Sacristán.

El guitarrista flamenco Isaac Muñoz presenta en el Teatro Góngora su disco Calle de la Melodía

El guitarrista cordobés Isaac Muñoz presenta mañana viernes  en el Teatro Góngora su disco Calle de la Melodía, un trabajo en el que el artista cordobés transita por un variado abanico de palos para mostrar su pasión por el arte flamenco. En el escenario estará acompañado por Sara Corea  y Bernardo Miranda (cante), Joaquín González y Juan Diego Sáez (coros y palmas), Luis Dorado (percusiones), David Moñiz (violín), Juanma Ruiz (bajo) y José Barrios (baile).

Calle de la Melodía, según la crítica, es “una aportación en la que están presentes las raíces necesarias para cualquier reformulación en la estética musical. Se combinan el `aquí estoy yo´ de la ejecución en solitario de algunos toques con la incorporación de otra instrumentación que podría parecer avanzada y fuera de los cánones. Y nada más ajeno de la realidad”. Es, resumen los entendidos, una propuesta estética “digna de encomio y de hacerle un seguimiento por la potencialidad que encierra, desde los tangos iniciales hasta la rumba final”. Además de estos palos, el programa del concierto de presentación de Calle de la Melodía incluye taranta, fandangos, tangos, soleá, alegrías, granaína, bulería, farruca y zapateado.

Isaac Muñoz nace en 1980 en el Campo de la Verdad, barrio conocido por su raigambre flamenca. Empieza sus estudios en el Conservatorio Superior de Música y paralelamente se incorpora a la escuela del guitarrista cordobés Rafael Trenas, a la edad de ocho años. Más tarde decide perfeccionar sus conocimientos con el también cordobés Ramón Rodríguez. Durante esta etapa se forma también en el toque de acompañamiento al baile en la Academia de Ana Rodríguez. 

En el año 2000 obtiene el Primer Premio como guitarra solista en el Concurso de Jóvenes Flamencos convocado por la Diputación de Córdoba. Dos años después gana el  primer premio de guitarra de concierto del  Concurso Nacional “Campos de Guitarra”, promovido por el Ateneo de Córdoba, en la final celebrada en el Gran Teatro. Este premio incluía también un concierto en el Festival de la Guitarra de 2004. En ese mismo año entra a formar parte de la compañía de la prestigiosa bailaora sevillana María Pagés, con la que recorre el mundo con cuatro espectáculos, dos de ellos, Sevilla y Autorretrato, con música compuesta en su mayor parte por él. Entre sus actuaciones cabe destacar su participación en el Festival de la Guitarra de Brno (Praga).

Recientemente ha compuesto toda la música del espectáculo Reditum, del bailaor cordobés José Barrios, estrenado en el Teatro Góngora de Córdoba en 2017 y que posteriormente ha pasado por el Festival de Jerez y, en el futuro, podrá verse en escenarios de ciudades como La Habana, Miami, Seattle, Washington…

Actualmente y desde hace cuatro años es profesor en el Centro Andaluz de Danza, en Sevilla, lo que compagina con sus giras nacionales e internacionales en las compañías de María Pagés y de José Barrios. 

La Sala Polifemo acoge Probabilidades, una tragicomedia sobre las posibilidades perdidas y la incomunicación

La compañía El Hangar presenta mañana jueves en la Sala Polifemo del Teatro Góngora (20:30 horas) Probabilidades, un monólogo interpretado por el cordobés Antonio Aguilar y dirigido por el propio autor del texto, Chiqui Carabante. El espectáculo, una “tragicomedia cuántica”, según sus creadores, está incluido en el ciclo Off Topic.

Probabilidades comienza cuando Alejandro decide ir a recuperar al amor de su vida, que hizo las maletas y se marchó a Galicia un mes atrás. Pero cuando llega a Vigo se encuentra a sí mismo, a otro tipo como él, diciéndole a Elena que no quiere seguir con ella. Y por si esto fuera poco, aparece un tercer Alejandro dispuesto a hacer lo que ha venido a intentar el primer Alejandro, reconquistar a la chica. Así que el primer Alejandro, lejos de perder la calma, tratará de explicarse este extraño fenómeno a la vez que lucha por volver con Elena.

El montaje, explica la compañía, trata de un personaje que analiza el último momento que vivió con su pareja. Apenas unas cuantas frases intercambiadas, unas miradas, unos gestos que darán para un sinfín de significados que aún no ha entendido en profundidad. “Pero las interpretaciones -señalan- no tienen fin, y cada una de ellas conduce a una posibilidad perdida de respuesta a esa situación. Una posibilidad perdida de conservar el amor”. El personaje expone su monólogo a modo de una clase magistral que trata sobre la incomunicación entre los seres humanos. Una clase magistral de la resistencia ante la pérdida y de la falta de aceptación ante el destino trágico del amor. Una lección para la que, solo ante el público, se servirá de una pizarra, como lo hace en las clases de matemáticas que imparte para ganarse la vida .

“¿Dónde estaríamos ahora si hubiéramos actuado de forma diferente en el pasado? ¿Qué probabilidad existiría de seguir con ella?”, se pregunta Chiqui Carabante como director de la función. Y concluye que el futuro no se puede imaginar, que lo único que se puede saber es el pasado, y tratar de imaginar como podría haber sido nuestra vida si hubiéramos dicho tal o cual cosa. “Pero eso -destaca- vuelve a llenar tu cabeza de un sinfín de cálculos. Una aritmética que te conduce a decenas de versiones de ti mismo que, de forma trágica, no te aseguran que con ellas la pareja hubiera funcionado”. Probabilidades, sólo probabilidades.

 

Los de Sierra Morena, homenaje a décadas de historia

Tras un año de duro trabajo, Los de Sierra Morena vuelven al Gran Teatro para presentar su último álbum ‘Sinfonía cordobesa’. Este nuevo proyecto, según destacó David Luque, presidente del Instituto Municipal de Artes Escénicas (IMAE), en la presentación “tiene una peculiaridad y es que han hecho la grabación de “Soy Cordobés”, con las partituras originales, pero con la última tecnología e instrumentos”. Además de esa canción, el disco está compuesto por otros nueve temas. De los cuales ocho son de Rafael Castro y uno de Francisco Moreno, presidente de la Asociación Cultural Sierra Morena, organizadora del evento.

El colofón de este homenaje al grupo cordobés que dio sus primeros pasos a principios de los 60, se celebrará mañana con un concierto en el que colaborarán como artistas invitados: el Real Centro Filarmónico “Eduardo Lucena”, el Ballet de Antonio alcázar y Mª Victoria Palacios, La comparsa de Córdoba, Felipe Conde, Álvaro Castillo y Medina Azhara. Según afirmó el presidente de la asociación, además de este espectáculo, “hemos presentado el CD “100 años de antigüedad”; el libro “Un eterno canto a Córdoba. Los de Sierra Morena”; y el Ayuntamiento está trabajando en un busto de Rafael Castro”.

Por su parte, David Luque aseguró que “desde el Ayuntamiento hemos intentado colaborar todo lo posible”. Asimismo, el presidente del IMAE manifestó su orgullo porque mañana el Gran Teatro colgará el cartel de completo. “Ya tenemos todas las localidades ocupadas porque es un día histórico para la ciudad”.

Junto a Luque y Moreno estuvo presente Juan Casado, miembro histórico del grupo, que hizo un recorrido por la historia. “Desde que empezamos han pasado 40 personas y de los primitivos, prácticamente, solo quedo yo”. Así, Casado recordó el día en que el querido Rafael Castro compuso “Soy cordobés”. “Estábamos trabajando en la Electromecánica y le vino la inspiración, al día siguiente estaba la copla escrita”, relató. Todo esto en una intervención llena de orgullo porque volviese el grupo.

Teatro a la Plancha presenta el sábado en la Sala Polifemo La última boqueá, una premiada tragicomedia de Selu Nieto que une el esperpento y lo poético

Teatro a la Plancha presenta mañana sábado en la Sala Polifemo del Teatro Góngora (20:30 horas) La última boqueá, una “comedia de velatorio, de esas que utilizan la risa para poder soportar la tragedia que nos aplasta”, según definición de la propia compañía. Selu Nieto es el autor de la obra y director del montaje, en el que también participa como intérprete junto con María Díaz y Pablo Gómez-Pando para encarnar a tres personajes que representan las tres actitudes con las que enfrentarse al mundo (valentía, pasotismo y resignación). El espectáculo se enmarca en el ciclo Off Topic.

La última boqueá, subtitulada Tragicomedia en tres fracasos, es una obra presidida por el desasosiego, el realismo expresionista, la caricatura, lo esperpéntico y la poética del lado oscuro de la vida. La obra gira en torno a tres personajes empapados en alcohol que reflexionan sobre su pasado y su presente a la vez que dialogan acerca de la existencia mientras mezclan el humor con el luto. Viven en una minúscula isla en la que se sienten seguros, o aparentan estarlo, sin parar de beber para no afrontar un futuro sombrío, una insatisfacción que pretenden nublar con la botella. Alrededor, el mar, una extensión inmensa que representa lo desconocido y el peligro, pero también las ilusiones.

La última boqueá se mantiene fiel a los objetivos que persigue desde su creación Teatro a la Plancha, una joven compañía sevillana que desde su nacimiento, en 2013, pretende, explican, “encontrar un lenguaje propio de comunicación escénica donde lo trágico, lo esperpéntico y lo poético como arma simbólica, confluyan hacia un solo objetivo: el alma del espectador”. Para ello recurren a puestas en escena arriesgadas, donde la comedia está sumergida en la tragedia y viceversa, con personajes que anhelan una oportunidad para poder alcanzar sus sueños. En la puesta en escena destacan la presencia de la luz como creadora de ambientes claroscuros, el poder de la música para revolver las entrañas de los espectadores o la capacidad de la imagen plástica para transportarlos a otros mundos, elementos todos ellos a los que la compañía da igual o más importancia que al actor.

El montaje ha tenido desde su estreno una excelente acogida, plasmada en destacados premios: al Mejor Autor en los Premios Lorca del Teatro Andaluz 2018 y al Mejor Actor en los Premios Escenarios de Sevilla, además de ser candidata a Espectáculo Revelación en los XXI Premios Max de las Artes Escénicas (2017).

La pensión de los artistas, una obra emocionante de corte cordobesa

La pensión de los artistas, una obra emocionante de corte cordobesa

El espectáculo es un estreno absoluto que verá la luz el próximo 23 de noviembre a las 20:30h en Teatro Góngora

‘La pensión de los artistas’ es un espectáculo, según su autor Antonio Serrano, que tiene “mucho tiempo de gestación” y que, desde el principio, “estaba pensado para que lo representase Marisol Membrillo”. Así definió Serrano esta obra de teatro que verá la luz de forma inédita el próximo viernes 23 de noviembre en Teatro Góngora. Además, Serrano determinó la obra como una “producción cordobesa”. Un apunte que corroboró David Luque, presidente del Instituto Municipal de Artes Escénicas (IMAE), porque “La pensión de los artistas’ cuenta con un elenco y un director de Córdoba, formado por actores y actrices con años de experiencia y una amplia trayectoria”. 

La protagonista de esta obra producida por Desatino producciones, Marisol Bellido, encarnará a Dora, “la hija de una cantante en la preguerra que está rota por la vida”, señaló el autor en la presentación. Según las palabras de Bellido, “Dora me gustó desde que la conocí porque, aunque ha renunciado a muchas cosas, tiene una gran vitalidad”. En esta línea de positividad, los protagonistas definieron este estreno absoluto como “un monólogo musical”. Asimismo, Bellido añadió que está ilusionada porque siempre que “trabajo en Córdoba me siento apoyada, protegida y valorada por mi gente”. 

El acompañamiento musical es clave en “La pensión de los artistas” y corre de la mano del gran pianista cordobés Alberto de la Paz. “Es un lujo trabajar con este elenco, en una historia que tiene mucho de verdad”, apuntó De la Paz. Así, el músico afirmó que la obra cuenta con “una parte de la composición musical hecha exclusivamente para ella”. Dentro de este conjunto de canciones, el autor y el director Juan Carlos Villanueva adelantaron que “los espectadores escucharán copla, boleros y cuplés”; como, por ejemplo, la copla de “Ojos verdes”. 

En esta línea, Villanueva hizo hincapié en que “la obra es teatro musical”. “La música forma parte de la historia y todas las canciones que se cantan en el escenario tienen su por qué”, señaló el actor y director de teatro. 

A pesar de que todo el conjunto de la obra “emociona”, “esto no quiere decir que sea un dramón”, tal y como afirmó Bellido. Sino que, “La pensión de los artistas” es un espectáculo que hace que el espectador se emocione, pero con la risa, es un reflejo de la vida misma”. En definitiva, es una obra de teatro emocionante encuadrada en los años 50”, concluyó la actriz que dará vida a Dora.